Salud

Hemorroides




 

El médico puede darse cuenta si tienes hemorroides externas mediante una simple observación. Las pruebas y los procedimientos para diagnosticar hemorroides internas pueden incluir examinar el canal anal y el recto:
 
Examen digital. Durante un examen rectal digital, el médico se coloca un guante en una mano e introduce un dedo lubricado a través del ano. Siente si hay algo inusual, como crecimientos. El examen puede sugerirle al médico si se requieren otras pruebas.
Inspección visual. Como las hemorroides internas generalmente son muy suaves como para sentirlas durante un examen rectal, el médico también puede examinar la última porción del colon y el recto a través de un anoscopio, rectoscopio o sigmoidoscopio.
El médico querrá examinar todo el colon a través de una colonoscopia en los siguientes casos:
 
Tienes signos y síntomas que sugieren que podrías tener otra enfermedad del sistema digestivo.
Tienes factores de riesgo de cáncer colorrectal.
Eres una persona de mediana edad y no te has realizado una colonoscopia en el último tiempo.
Tratamiento
Remedios caseros
A menudo puedes aliviar el dolor leve, la hinchazón y la inflamación de las hemorroides con tratamientos caseros. Con frecuencia, estos son los únicos tratamientos necesarios.
 
Come alimentos con alto contenido de fibra. Consume más frutas, vegetales y cereales integrales. Hacer esto ablanda las heces y aumenta su volumen, lo que te ayudará a evitar la fuerza excesiva que puede empeorar los síntomas de las hemorroides existentes. Agrega fibra a tu dieta lentamente para evitar problemas de gases.
Usa tratamientos tópicos. Aplica una crema de venta libre para las hemorroides o un supositorio que contenga hidrocortisona, o utiliza almohadillas que tengan hamamelis o un agente entumecedor.
Date un baño caliente o «baños de asiento» con regularidad. Sumerge la zona anal en agua tibia durante 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día. Un baño de asiento puede adaptarse para usar en el inodoro.
Mantén limpia la zona anal. Date un baño (preferentemente) o una ducha a diario para limpiar suavemente la piel alrededor del ano con agua tibia. Evita usar toallitas perfumadas o con alcohol. Sécate la zona dando palmaditas suaves o con un secador de cabello.
No uses papel higiénico seco. Para mantener limpia la zona anal después de evacuar los intestinos, utiliza toallitas húmedas o papel higiénico húmedo que no tengan perfume ni alcohol.
Aplica frío. Aplica bolsas de hielo o compresas frías en el ano para aliviar la hinchazón.
Toma analgésicos orales. Para aliviar las molestias, se puede tomar paracetamol (Tylenol, otros), aspirina o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) temporalmente.
Con estos tratamientos, los síntomas de las hemorroides a menudo desaparecen en una semana. Consulta con tu médico si no sientes alivio en una semana o antes, en el caso de que sientas dolor intenso o tengas sangrado.
 
Medicamentos
Si las hemorroides te producen solo una leve molestia, el médico podría sugerirte cremas, ungüentos, supositorios o parches de venta libre. Estos productos contienen ingredientes, tales como hamamelis o hidrocortisona y lidocaína, que alivian el dolor y la picazón, al menos de forma temporaria.
 
No utilices una crema de venta libre que contenga esteroides durante más de una semana, a menos que te lo indique el médico, ya que podría hacer que la piel pierda espesor.
 
Trombectomía de hemorroides externas
Si un coágulo doloroso (trombosis) se ha formado dentro de una hemorroide externa, el médico puede extraer el coágulo con una simple incisión y drenarlo, lo que puede proporcionar un alivio instantáneo. Este procedimiento es más efectivo si se realiza dentro de las 72 horas de que se haya formado el coágulo.
 
Ligadura de hemorroide con banda elástica
Ligadura de hemorroide con banda elástica
Procedimientos mínimamente invasivos
En el caso de hemorroides sangrantes o dolorosas, el médico podría recomendarte uno de los otros procedimientos mínimamente invasivos que existen. Estos tratamientos pueden realizarse en el consultorio del médico o en otro ámbito ambulatorio y, generalmente, no requieren anestesia.
 
Ligadura con banda elástica. El médico coloca una o dos bandas elásticas diminutas alrededor de la base de una hemorroide interna para cortarle la circulación. La hemorroide se seca y se cae dentro de una semana. Este procedimiento resulta eficaz en la mayoría de los pacientes.
 
La ligadura de las hemorroides puede ser molesta y provocar sangrado, que podría comenzar entre dos y cuatro días después del procedimiento, pero casi nunca es grave. A veces, pueden producirse complicaciones más graves.
 
Inyección (escleroterapia). En este procedimiento, el médico inyecta una solución química en el tejido hemorroidal para encogerlo. Si bien la inyección provoca un dolor mínimo o ningún dolor, podría ser menos eficaz que la ligadura con banda elástica.
Coagulación (infrarroja, láser o bipolar). Las técnicas de coagulación utilizan calor o un rayo láser o infrarrojo. Esta técnica hace que las hemorroides pequeñas, sangrantes e internas se endurezcan y se encojan.
 
Si bien la coagulación produce pocos efectos secundarios y puede provocar una molestia inmediata leve, se asocia con una mayor posibilidad de que las hemorroides vuelvan a aparecer (recurrencia), en comparación con el tratamiento con banda elástica.
 
Procedimientos quirúrgicos
Si otros procedimientos no dieron resultado, o si tienes hemorroides grandes, el médico puede recomendarte un procedimiento quirúrgico. La cirugía puede realizarse en la modalidad ambulatoria o tal vez necesites una estancia hospitalaria de una noche.
 
Eliminación de hemorroides. En este procedimiento, llamado hemorroidectomía, el cirujano elimina el exceso de tejido que provoca el sangrado. Pueden emplearse diversas técnicas. La cirugía puede realizarse con anestesia local, combinada con sedación, con anestesia epidural o intradural (raquídea), o con anestesia general.
 
La hemorroidectomía es la forma más eficaz y completa de tratar hemorroides graves o recurrentes. Las complicaciones pueden comprender dificultad temporal para vaciar la vejiga y, como resultado, infecciones de las vías urinarias.
 
La mayoría de las personas sienten algo de dolor después del procedimiento. Los medicamentos pueden aliviar el dolor. También puede ser de ayuda tomar un baño tibio.
 
Engrapamiento de hemorroides. Este procedimiento, llamado hemorroidectomía o hemorroidopexia con grapas, bloquea el flujo de sangre al tejido hemorroidal. Generalmente se utiliza solo para hemorroides internas.
 
Por lo general, el engrapamiento implica menos dolor que la hemorroidectomía convencional y permite que el paciente retome sus actividades cotidianas con mayor rapidez. Sin embargo, en comparación con la hemorroidectomía convencional, el engrapamiento está asociado a un mayor riesgo de reaparición y prolapso rectal, que se produce cuando una parte del recto sale a través del ano. Las complicaciones también pueden comprender sangrado, retención urinaria, dolor y, rara vez, infección potencialmente mortal (septicemia). Habla con tu médico sobre la opción más adecuada para ti.
 
Estilo de vida y remedios caseros
Cuando el dolor, la hinchazón y la inflamación por hemorroides son leves, muchas veces se pueden utilizar tratamientos caseros para aliviar estos síntomas. En algunos casos, no es necesario realizar ningún otro tratamiento.
 
Come alimentos con alto contenido de fibra. Come más frutas, vegetales y cereales integrales. De este modo es posible que se ablanden las heces y aumenten de volumen, con lo que no será necesario realizar un gran esfuerzo de defecación, algo que generalmente empeora los síntomas de las hemorroides. Agrega fibra a tu dieta lentamente para evitar problemas de gases.
Utiliza tratamientos tópicos. Aplícate una crema de venta libre para las hemorroides o un supositorio que contenga hidrocortisona, o utiliza almohadillas de hamamelis o almohadillas con algún anestésico.
Date un baño caliente o «baños de asiento» con regularidad. Remoja la zona anal en agua tibia de 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día. El «baño de asiento» se puede realizar en el inodoro.
Mantén limpia la zona anal. Date una ducha o un baño (preferentemente) con agua caliente todos los días para limpiar la piel en torno al ano con mucho cuidado. No utilices toallitas a base de alcohol o perfumadas. Seca la zona con golpecitos suaves o utiliza un secador de pelo.
No utilices papel higiénico seco. Para mantener la zona anal limpia después de la evacuación intestinal, utiliza toallitas húmedas o papel higiénico húmedo, sin perfume ni alcohol.
Aplica frío en la zona. Coloca compresas frías o con hielo en el ano para aliviar la hinchazón.
Toma analgésicos orales. Para aliviar las molestias, se puede tomar paracetamol (Tylenol, otros), aspirina o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) temporalmente.
Con estos tratamientos, los síntomas de las hemorroides suelen desaparecer en una semana. Consulta con tu médico si no percibes ningún alivio después de una semana, o antes de ese plazo si percibes dolor intenso o sangrado profuso.
 
Preparación para la consulta
Si tienes signos y síntomas de hemorroides, solicita una consulta con tu médico de siempre. Según los signos y síntomas que tengas, el médico puede derivarte a uno o más especialistas, como a un médico que se especialice en el aparato digestivo (gastroenterólogo) o un cirujano especializado en colon y recto, para que te evalúen y te traten.
 
Puedes ayudar al médico preparándote para darle tanta información como sea posible durante la consulta. A continuación te damos algunas sugerencias para ayudarte a prepararte para la consulta.
 
Qué puedes hacer
Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si debes hacer algo con anticipación.
Anota todos los síntomas que tengas y cuánto hace que los has notado.
Anota tu información personal más importante, por ejemplo, dieta y hábitos intestinales habituales, especialmente, el consumo de fibra.
Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes.
Escribe preguntas para hacerle al médico.
En el caso de las hemorroides, algunas preguntas para hacerle a tu médico comprenden:
 
¿Cuál es la causa probable de mis síntomas?
¿Esta afección puede ser temporal o es permanente?
¿Estoy en riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con esta afección?
¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas?
Si los tratamientos que probamos primero no funcionan, ¿qué recomendarás a continuación?
¿Soy candidato para una cirugía? ¿Por qué sí o por qué no?
¿Existen medidas de autocuidados adicionales que puedan ayudarme?
Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta con las hemorroides?
Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacer otras preguntas durante la consulta.
 
Qué esperar del médico
Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieres dedicar más tiempo. El médico puede preguntarte:
 
¿Cuándo comenzaron los síntomas?
¿Cuán molestos son los síntomas?
¿Cuáles son tus hábitos intestinales típicos?
¿Cuánta fibra consumes habitualmente?
¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
¿Algún familiar ha tenido hemorroides o cáncer de colon, recto o ano?
¿Has notado algún cambio en tus hábitos intestinales?
Durante los movimientos intestinales, ¿detectaste sangre en el papel higiénico, en el inodoro o mezclada en las heces?
Qué puedes hacer mientras tanto
Mientras esperas el momento de la consulta, toma medidas para ablandar las heces. Come más alimentos con alto contenido de fibra, como frutas, vegetales y cereales integrales, y considera la posibilidad de probar un suplemento de fibra de venta libre, como Metamucil y Citrucel. Beber de seis a ocho vasos de agua al día también puede ayudar a ablandar las heces y aliviar tus síntomas.