Abogados

Qué es un abogado




 

 
1 Definición de abogado y abogacía
2 Abogados ejercientes y no ejercientes
3 Colegios profesionales de abogados
4 Normativa que regula a los abogados
En una democracia con división de poderes en ejecutivo, legislativo y poder judicial, los abogados juegan un papel importante de defensa de los intereses de los ciudadanos. En este post te decimos qué es un abogado y los requisitos necesarios para serlo en España.
 
 
 
Definición de abogado y abogacía
La definición más sencilla de un abogado es la de profesional que se dedica a ejercer la abogacía. Una definición legal es la del artículo 9 del RD citado, que dice que “son abogados quienes, incorporados a un Colegio español de Abogados en calidad de ejercientes, se dedican de forma profesional al asesoramiento, concordia y defensa de los intereses jurídicos ajenos, públicos o privados“.
 
Por ley, sólo puede llamarse “abogado” al Licenciado en Derecho que ejerza profesionalmente la dirección y defensa de las partes en toda clase de procesos, o el asesoramiento y consejo jurídico.
 
Los abogados, antes de iniciar su ejercicio profesional por primera vez, tienen que jurar o prometer acatar la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico, y cumplir fielmente las obligaciones y normas deontológicas de la profesión de abogado. Esta jura o promesa será prestada ante la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados al que el abogado se incorpore como ejerciente por primera vez, en la forma que la propia Junta establezca. La Junta podrá autorizar que el juramento o promesa se formalice inicialmente por escrito, con compromiso de su posterior ratificación pública. En todo caso, se deberá dejar constancia en el expediente personal del colegiado de la prestación de dicho juramento o promesa.
 
 
Abogados ejercientes y no ejercientes
 
Según si el licenciado en Derecho está colegiado o no e interviene en procesos jurídicos en los tribunales de Justicia, tenemos abogados ejercientes y abogados no ejercientes:




 
 Abogado ejerciente: es el licenciado en Derecho que, estando colegiado, se dedica a la dirección y defensa de las partes en toda clase de procesos, ante los tribunales de justicia. Para ejercer de abogado, además de formar parte del Colegio de Abogados, hay que cumplir los siguientes requisitos:
 
-Carecer de antecedentes penales que inhabiliten para el ejercicio de la abogacía.
 
 
 
-No estar incurso en causa de incompatibilidad o prohibición para el ejercicio de la abogacía.
 
-Formalizar el ingreso en la Mutualidad General de la Abogacía, Mutualidad de Previsión Social a prima fija o, en su caso, en el Régimen de Seguridad Social que corresponda de acuerdo con la legislación vigente.
 
 Abogado no ejerciente: podrán seguir utilizando la denominación de abogado, añadiendo siempre la expresión «sin ejercicio», quienes cesen en el ejercicio de dicha profesión después de haber ejercido al menos veinte años.
 
El vigente Estatuto de la Abogacía*, de 2001 (deroga el anterior de 1982), define la abogacía como “una profesión libre e independiente que presta un servicio a la sociedad en interés público y que se ejerce en régimen de libre y leal competencia, por medio del consejo y la defensa de derechos e intereses públicos o privados, mediante la aplicación de la ciencia y la técnica jurídicas, en orden a la concordia, a la efectividad de los derechos y libertades fundamentales y a la Justicia“.
 
Los organismos rectores de la Abogacía española, en sus ámbitos respectivos, son: el Consejo General de la Abogacía Española, los Consejos de Colegios de Abogados y los Colegios de Abogados. Todos los organismos colegiales se someterán en su actuación y funcionamiento a los principios democráticos y al régimen de control presupuestario anual, con las competencias atribuidas en las disposiciones legales y estatutarias.