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Su guía para evitar y tratar la formación de coágulos

Causas de la formación de coágulos
Los coágulos pueden formarse si uno pasa mucho tiempo sin moverse. También puede formarse un coágulo si usted:
Fue operado recientemente.
Tiene 65 años o más.
Toma hormonas, especialmente como método anticonceptivo. (Consulte a su médico al respecto.)
Ha tenido cáncer o se está tratando contra el cáncer.
Se rompió un hueso (cadera, pelvis o pierna).
Tiene un chichón o moretón grande.
Es obeso.
Pasa mucho tiempo en cama o en una silla.
Tuvo un infarto cerebral (embolia o derrame) o está paralizado.
Un médico le colocó un puerto especial para administrar medicamentos.
Tiene venas varicosas o enfermas.
Tiene problemas del corazón.
Ya antes tuvo coágulos (trombosis, embolia, derrame).
Un familiar suyo ha tenido problemas de coágulos.
Ha hecho un viaje largo (de más de una hora) en auto, avión, autobús o tren.
¿Está usted en riesgo?
Algunas personas están más propensas a formar coágulos. Consulte a su médico para saber si usted está en riesgo.
Síntomas de la presencia de un coágulo
Es posible que se le haya formado un coágulo si ve o siente:
Una hinchazón nueva en un brazo o pierna.
Enrojecimiento de la piel.
Dolorimiento o dolor en su brazo o pierna.
Un punto caliente en una pierna.
¡Importante!
Si cree tener un coágulo, ¡llame a su médico o vaya inmediatamente a un servicio de emergencias!
Los coágulos pueden ser peligrosos. Los que se forman en las venas de las piernas, brazos o ingles pueden desprenderse y desplazarse a otras partes del cuerpo, como serían los pulmones. La presencia de un coágulo en los pulmones se denomina embolia pulmonar. Si ésta llega a ocurrir, puede poner su vida en peligro. Vaya a un servicio de emergencias o llame al 911.
La aparición repentina de alguno de los siguientes síntomas indica la probable presencia de un coágulo en los pulmones:
Dificultad para respirar.
Dolor de pecho.
Latidos cardiacos rápidos.
Desmayos.
Fiebre leve.
Tos, con o sin sangre.
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Cómo evitar la formación de coágulos
Para ayudar a evitar la formación de coágulos, procure:
Usar ropa, calcetines o medias holgadas.
Levantar las piernas 15 cm (6 pulgadas) por arriba del corazón, de vez en cuando.
Usar medias especiales (llamadas medias de compresión), si su médico las receta.
Hacer los ejercicios que le indique su médico.
Cambiar de posición a menudo, sobre todo en viajes largos.
No mantenerse de pie ni sentado más de 1 hora seguida.
Comer menos sal.
No golpearse ni lastimarse las piernas y evitar cruzarlas.
No ponerse almohadas bajo las rodillas.
Elevar la parte de los pies de la cama entre 10 y 15 cm (4 a 6 pulgadas), poniéndole abajo bloques o libros.
Tomar todos los medicamentos que el médico le recete.
¡Manténgase activo!
La actividad y la movilidad constante pueden ayudar a evitar la formación de coágulos.
Tratamiento de los coágulos
Si le diagnosticaron un coágulo, su médico puede darle medicamentos para tratarlo. Este tipo de medicamentos se llama diluyentes de la sangre o anticoagulantes. Por lo general, su médico le pedirá que siga este plan de tratamiento:
La primera semana se le administrará un medicamento llamado heparina, que actúa rápidamente. Este medicamento se inyecta debajo de la piel. Usted puede aprender a aplicarse estas inyecciones, o un familiar o amigo hacerlo por usted.
También empezará a tomar Coumadin® (nombre genérico: warfarina), en pastillas.
Después de una semana de recibir inyecciones y pastillas, dejará de aplicarse las inyecciones.
Seguirá tomando las pastillas de Coumadin®/warfarina durante 3 a 6 meses o más